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miércoles, 17 de agosto de 2016
El hombre perro seis.
Regla número uno:
"Pararse sobre la tierra con la cabeza aproximándose al cielo"
Me gustaría sentir y abrazar tal y cómo lo hacen los demás, no sé si alguien esté leyendo ahora mismo esto que escribo; espero que lo hagan, porque ya no puedo más.
Me gustaría que esto fuera igual que un testamento. Dejar toda mi sabiduría y contar la historia cómo fue.
Me gustaría vivir cómo los demás.
Me gustaría y envidio la vida de los demás.
Me gustaría no sentirme muerto.
Me gustaría recordar a mi familia, aunque no lo crean, el cerebro de una persona no puede recordar más allá de 100 años. He vivido tantas cosas.
Me gustaría poder describir mejor que nadie el amor.
Me gustaría ser más débil.
Me gustaría parecer más fuerte.
Me gustaría que alguien diga mi nombre sin miedo.
Me gustaría ser un Ángel, sin embargo detesto con todas mis fuerzas llamarme Ábel.
Regla número dos:
"Después del tercer hijo comienza la limpieza"
Hola mi nombre es Ángel.
Llevo encerrado aquí en esta celda apenas 24 horas.
Por fin he encontrado lo que me hace perfecto y me ha acercado con Dios.
Permaneceré aquí algún tiempo en lo que las personas encuentran la manera de quitarme esta maldición.
La cruz en mi frente la llaman la marca de Cain.
Hay una lista que escribieron los guardias en la pared, creo que se trata de un experimento.
Los guardias aquí se hacen llamar alcaloides.
Me han dado papel y lápiz y lo único que se me ocurre es escribir esto.
La lista de deseos está escrito con pintura roja.
Traen a indigentes para alimentarme.
Hace más de dos años que no me he transformado y he aprendido a dominar el hambre.
Si no me como a los indigentes los matan ante mis ojos.
Me insisten en que los asesine.
La razón de que yo esté aquí es gracias a ese maldito viejo.
Odio a todos esos malditos guardias débiles.
Detesto esta maldita vida.
jueves, 1 de mayo de 2014
El hombre perro cinco
"...No se sabe qué o quién..."
"...Noticias de último momento, al parecer..."
"...Estamos aquí sobre avenida Juárez reportando un incidente, niños y mujeres desaparecidas..."
"...Buscando a este asesino, no podemos identificarlo..."
"...Afirman que se trata de una cortina de humo de El Gobierno de la República para tapar los sucesos del 1 de junio..."
"En una entrevista con uno de los afectados...
-Por favor, ¡Encuentren a mi hijo! Es bajito, iba vestido con una playera del hombre araña.-
..."
Perfidia: Deslealtad, traición o quebrantamiento de la fe debida.
-Todo apuntaba a la fama, ¿A quién no le gustaría tener fama?-
-Todo apuntaba a las necesidades básicas del hombre, ¿Que acaso el hombre no es ovnívoro?-
-Todo apuntaba a el egoísmo, traición o sentimientos; serás perfecto.-
-Desde ahora tu única preocupación será ser feliz.-
"...Ya es un saldo de 70 muertos y desaparecidos, relacionados con la extraña aparición de un asesino serial, al parecer el asesino extrae solo el corazón de sus victimas. En pantalla mostramos los nombres de las personas que hemos sido capaces de reconocer..."
-Todo apuntaba a lograr tus metas en la vida, ser una persona normal, pero ¿Qué es más normal al ver a un hombre feliz?-
"...Existen sobrevivientes que aseguran no se trata de una persona normal, afirma que tiene rasgos de un demonio... el asesino se ha asegurado de no dejar rastro, al parecer va vestido de un disfraz con una cruz en la frente..."
-¿A caso no querías ser el primero en clase o ser valorado por tus padres? o eras hipócrita al
querer respeto; que todos tuvieran miedo de ti.-
Los ecos de patrullas se escuchaban a lo lejos, se apreciaba una fiesta de luna llena; las sirenas y los gritos de terror de gente siendo asesinada brutalmente eran la música que elevaba los sentimientos de la noche.
Habían pasado ya varios meses desde que despertó por segunda vez, sus ojos se notaban cansados. Al autoclasificarse como una persona normal, lo hacía inyectarse dolor.
Mitad demonio... mitad perfección. Se encontraba ahora en lo más alto del edificio, dónde ahora se escondía viviendo una vida débil de humano. Comuflajeado de indigente, pasando por desapercibido. Siendo abandonado y encontrado hasta cada luna llena.
Comenzó a retirar la venda de su frente, creyendo que tal vez todo ha terminado, llevándose poco a poco los dedos a la frente. Desilusionado por saber que aún estaba ahí.
Miró fijamente al vacío, los edificios... las aves. Miró y empezó a pensar en libertad, librarse de la perfección que le había sido regalada.
Aumentaba la cantidad de sangre que enviaba a su cerebro, sintió una sensación de paz al creer encontrar la solución a todas sus penas. Se preparó pensando primero en todas aquellas muertes y llantos en su cabeza; comenzó a pensar como un humano.
Y mientras pensaba, poco a poco sentía el viento en su frente.
"...Noticias de último momento, al parecer..."
"...Estamos aquí sobre avenida Juárez reportando un incidente, niños y mujeres desaparecidas..."
"...Buscando a este asesino, no podemos identificarlo..."
"...Afirman que se trata de una cortina de humo de El Gobierno de la República para tapar los sucesos del 1 de junio..."
"En una entrevista con uno de los afectados...
-Por favor, ¡Encuentren a mi hijo! Es bajito, iba vestido con una playera del hombre araña.-
..."
Perfidia: Deslealtad, traición o quebrantamiento de la fe debida.
-Todo apuntaba a la fama, ¿A quién no le gustaría tener fama?-
-Todo apuntaba a las necesidades básicas del hombre, ¿Que acaso el hombre no es ovnívoro?-
-Todo apuntaba a el egoísmo, traición o sentimientos; serás perfecto.-
-Desde ahora tu única preocupación será ser feliz.-
"...Ya es un saldo de 70 muertos y desaparecidos, relacionados con la extraña aparición de un asesino serial, al parecer el asesino extrae solo el corazón de sus victimas. En pantalla mostramos los nombres de las personas que hemos sido capaces de reconocer..."
-Todo apuntaba a lograr tus metas en la vida, ser una persona normal, pero ¿Qué es más normal al ver a un hombre feliz?-
"...Existen sobrevivientes que aseguran no se trata de una persona normal, afirma que tiene rasgos de un demonio... el asesino se ha asegurado de no dejar rastro, al parecer va vestido de un disfraz con una cruz en la frente..."
-¿A caso no querías ser el primero en clase o ser valorado por tus padres? o eras hipócrita al
querer respeto; que todos tuvieran miedo de ti.-
Los ecos de patrullas se escuchaban a lo lejos, se apreciaba una fiesta de luna llena; las sirenas y los gritos de terror de gente siendo asesinada brutalmente eran la música que elevaba los sentimientos de la noche.
Habían pasado ya varios meses desde que despertó por segunda vez, sus ojos se notaban cansados. Al autoclasificarse como una persona normal, lo hacía inyectarse dolor.
Mitad demonio... mitad perfección. Se encontraba ahora en lo más alto del edificio, dónde ahora se escondía viviendo una vida débil de humano. Comuflajeado de indigente, pasando por desapercibido. Siendo abandonado y encontrado hasta cada luna llena.
Comenzó a retirar la venda de su frente, creyendo que tal vez todo ha terminado, llevándose poco a poco los dedos a la frente. Desilusionado por saber que aún estaba ahí.
Miró fijamente al vacío, los edificios... las aves. Miró y empezó a pensar en libertad, librarse de la perfección que le había sido regalada.
Aumentaba la cantidad de sangre que enviaba a su cerebro, sintió una sensación de paz al creer encontrar la solución a todas sus penas. Se preparó pensando primero en todas aquellas muertes y llantos en su cabeza; comenzó a pensar como un humano.
Y mientras pensaba, poco a poco sentía el viento en su frente.
sábado, 12 de mayo de 2012
El hombre perro cuatro
"La mayoría de los humanos suelen sentirse solos, y preocupados por lo que realmente pasa en su alrededor. Se enferman por creer que estan maldecidos cuando su maldición es estar vivos, es saber que estan malditos por estar vivos, pero entonces ¿Qué sucede cuando has dejado atrás la capacidad de morir?. Ahora eres una ser humano hundido en la porquería de este mundo, ya no hay a donde escapar, ahora se te ha robado el privilegio de morir." Leía de manera de autoconsuelo la frase escrita en uno de los libros de su búsqueda por encontrar una cura.
Buscando por todas partes libros de ciencia, libros de mitología, cualquier cosas que hablara sobnre manchas en la cara y solo tuvo confianza en un pedazo de reseña que estaba escrita al principio de un libro que hablaba sobre inmortalidad, pero aún no sabía que era lo que sucedía realmente.
Habían ya pasado dos meses depués de haber regresado a su hogar, sentía impotencia y ya había inventado muchas maneras de cubrir la mancha en su frente, algunas más lógicas que otras, tratando de esconder la verdad que lo hacía diferente, intentando regresar a ser humano, intentando borrar su naturaleza, sabía de memoria cada escusa posible para evitar preguntas de la ausencia tan prolongada que sufrió. Ahora sentía que por fin había borrado el pasado de aquella noche de su nacimiento, el día en que volvío a desenterrar su verdadero origen, su instinto como parte del mundo en el que vive.
El día llegó entonces, eran apróximadamente las cinco de la tarde, salía de paseo nocturno cuando se encontró con su salvador improvisado, lo miró a los ojos prolongadamente con desconfianza. Sin embargo aquel hombre de avanzada edad lo miraba con una sonrisa sútil y amable, el hombre devolvía la mirada como si estuviese viéndo alguna obra de Da Vinci, o estuviera admirando una obra maestra de Mozart.
¿Quién eres?
La única respuesta que recibió fué una mirada al cielo, como si la respuesta estuviece justo arriba de él. Volvió a sonreir y lo volvió a mirar a los ojos ladeando la cabeza.
Miró al cielo y lágrimas empezaron a salir de sus ojos, empezó a sentir una tristeza, una tristeza que lo hizo arrodillarse, lo hizo ver el cielo nublado, con algo que parecía ser un atardecer temprano, jamás había visto un atardecer como aquel. No lo entendía, de dónde salían cada uno de esos pensamientos, que lo insitaba a hacerlo, se llevó rápido la mano a los ojos intentando ocultar sus lágrimas pero era imposible su llanto era cada vez más fuerte, por fin volvió a ver al cielo y al descubrirse una de las nubes logró encontrar lo más hermoso que había visto, ella siempre estuvo ahí para él, ella siempre estuvo con él, pero ahora era su cómplice, ahora él y ella se habian unido.
Por primera vez sentía una atracción muy fuerte por la luna.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Continuación 3...el hombre perro
-Perfidia-
Repetía constantemente aquel hombre, mientras él no comprendía el propósito del interlocutor, pensando si las estrellas que los rodeaban era señal de que todo estaba bien, aunque la noche era fría más para él que para la persona que lo transportaba, indiferente por la realidad. Pronto pensó que el cómplice de toda su fantasía que le habría propinado en su feroz noche era al mismo tiempo su potencial salvador; tal vez era exagerado para un asesino improvisado.
Asediado por la curiosidad y el extraño adorno que colgaba del retrovisor se dedicó a hablar de argumentos y comentarios sin sentido, pensando que de alguna manera el no quedarse callado lo sacarían de la incertidumbre que lo arropaban, incertidumbre que no lo ayudaban a acomodarse en el helado asiento en dónde aún se asomaban rastros de comida seca.
-Perfidia-
Se podía escuchar una y otra vez ese misterioso nombre, ignorándole por cada respiro, susurro o grito; llevándolo a la desesperación de quedarse dormido en el transcurso del viaje, aburriéndolo y masacrando cada pequeña posibilidad de volver a casa.
-Perfidia-
-Perfidia-
...
Levantándose aproximadamente a las 22 horas despertó solo en el transporte que lo acurrucó, encontrándose frente a una lluvia intensa y estancada en la penumbra, parecía un desierto aquel lugar en el que se reflejaba, solo bastó unos minutos para darse cuenta que estaba en casa. Olía el aroma del jardín y la extraña sensación de tener un resfriado; una enfermedad humana. Se distrajo, unos minutos; no había más transporte, el auto junto con el humano a bordo lo abandonaron de nuevo en su antigua morada. Su antigua vida.
-¿Perfidia? como puede ésta palabra... no lo entiendo-
Él conocía su significado, sabía lo que simbolizaba, sabía lo que significaba pero como explicar como llegó a su destino, pensando tal vez que fue inútil pensar en todos los planes de supervivencia que había tenido ideados unas horas antes de llegar a casa. ¿Engaño, fue un engaño todo?
Intentó relacionar los hechos con palabras, con anécdotas, con antiguos conocidos. Quién lo habría convertido en un animal.
-¿Y si fue un sueño?- decía en voz alta, mientras pensaba como entrar a su casa.
No pasó mucho tiempo antes de romper un vidrio y aventurarse a entrar por el segundo cuarto que miraba a la calle, una vez adentro y cómodo en su eterna soldad, fue momento de comenzar desde atrás, a pensar que su mirada no se torno gris de la noche a la mañana. Su objetivo y plan de vida había cambiado antes de que se lo hubiera imaginado. No solo tenía que pensar en justificar la ausencia en su trabajo, en seguir viviendo; como humano. Ahora tenía que saber como pasaron las cosas, cómo descubrirlo, cómo empezar a buscar, ¿Habría servido de algo la palabra perfidia?
Solitario en su habitación pensó y pensó mientras miraba indiferente la ventana rota. Escribió en un cuaderno las posibles pistas que lo llevarían a la verdad, una verdad que no serviría de nada, ahora solo se trataba de justificar, pensar que su actitud habría cambiado. Se miró en un espejo por horas, vio las marcas que había en su ropa aún intacta, las manchas que rodeaban la rodilla, los huesos que le resaltaban en las costillas y su casi invisible ropa que no descubrían mucho y que al mismo tiempo revelaban lo que habría ocurrido. Su olor también era fuerte junto con las marcas formadas alrededor de su cabeza. Marcas que lo hacían sonreír y temblar de pánico, cicatrices en forma de cruz parecidas a las que se hacen después de haber sido alcanzado por el fuego... no había duda se trataba de una maldición.
Gritó, lloró... pensó que eso no podría pasarle a él, no podía ser posible que las cosas hubieran salido tan mal. No era justo, pero ¿que entendería un animal como él de justicia?. Sin embargo, su delicada estupidez lo llevaron a seguir intrigado y buscar respuestas, tal vez esas respuestas lo sacarían de su trauma, las respuestas le quitarían la maldición, le harían saber si hay maldición, le harían saber si la maldición sería eterna... se creó una falsa moral, pensando que tal vez estaba haciendo todo bien. Las respuestas entonces le ayudarían a comprender que sucede y, tal vez, solo saber si lo que había obtenido realmente le perjudicaba.
Repetía constantemente aquel hombre, mientras él no comprendía el propósito del interlocutor, pensando si las estrellas que los rodeaban era señal de que todo estaba bien, aunque la noche era fría más para él que para la persona que lo transportaba, indiferente por la realidad. Pronto pensó que el cómplice de toda su fantasía que le habría propinado en su feroz noche era al mismo tiempo su potencial salvador; tal vez era exagerado para un asesino improvisado.
Asediado por la curiosidad y el extraño adorno que colgaba del retrovisor se dedicó a hablar de argumentos y comentarios sin sentido, pensando que de alguna manera el no quedarse callado lo sacarían de la incertidumbre que lo arropaban, incertidumbre que no lo ayudaban a acomodarse en el helado asiento en dónde aún se asomaban rastros de comida seca.
-Perfidia-
Se podía escuchar una y otra vez ese misterioso nombre, ignorándole por cada respiro, susurro o grito; llevándolo a la desesperación de quedarse dormido en el transcurso del viaje, aburriéndolo y masacrando cada pequeña posibilidad de volver a casa.
-Perfidia-
-Perfidia-
...
Levantándose aproximadamente a las 22 horas despertó solo en el transporte que lo acurrucó, encontrándose frente a una lluvia intensa y estancada en la penumbra, parecía un desierto aquel lugar en el que se reflejaba, solo bastó unos minutos para darse cuenta que estaba en casa. Olía el aroma del jardín y la extraña sensación de tener un resfriado; una enfermedad humana. Se distrajo, unos minutos; no había más transporte, el auto junto con el humano a bordo lo abandonaron de nuevo en su antigua morada. Su antigua vida.
-¿Perfidia? como puede ésta palabra... no lo entiendo-
Él conocía su significado, sabía lo que simbolizaba, sabía lo que significaba pero como explicar como llegó a su destino, pensando tal vez que fue inútil pensar en todos los planes de supervivencia que había tenido ideados unas horas antes de llegar a casa. ¿Engaño, fue un engaño todo?
Intentó relacionar los hechos con palabras, con anécdotas, con antiguos conocidos. Quién lo habría convertido en un animal.
-¿Y si fue un sueño?- decía en voz alta, mientras pensaba como entrar a su casa.
No pasó mucho tiempo antes de romper un vidrio y aventurarse a entrar por el segundo cuarto que miraba a la calle, una vez adentro y cómodo en su eterna soldad, fue momento de comenzar desde atrás, a pensar que su mirada no se torno gris de la noche a la mañana. Su objetivo y plan de vida había cambiado antes de que se lo hubiera imaginado. No solo tenía que pensar en justificar la ausencia en su trabajo, en seguir viviendo; como humano. Ahora tenía que saber como pasaron las cosas, cómo descubrirlo, cómo empezar a buscar, ¿Habría servido de algo la palabra perfidia?
Solitario en su habitación pensó y pensó mientras miraba indiferente la ventana rota. Escribió en un cuaderno las posibles pistas que lo llevarían a la verdad, una verdad que no serviría de nada, ahora solo se trataba de justificar, pensar que su actitud habría cambiado. Se miró en un espejo por horas, vio las marcas que había en su ropa aún intacta, las manchas que rodeaban la rodilla, los huesos que le resaltaban en las costillas y su casi invisible ropa que no descubrían mucho y que al mismo tiempo revelaban lo que habría ocurrido. Su olor también era fuerte junto con las marcas formadas alrededor de su cabeza. Marcas que lo hacían sonreír y temblar de pánico, cicatrices en forma de cruz parecidas a las que se hacen después de haber sido alcanzado por el fuego... no había duda se trataba de una maldición.
Gritó, lloró... pensó que eso no podría pasarle a él, no podía ser posible que las cosas hubieran salido tan mal. No era justo, pero ¿que entendería un animal como él de justicia?. Sin embargo, su delicada estupidez lo llevaron a seguir intrigado y buscar respuestas, tal vez esas respuestas lo sacarían de su trauma, las respuestas le quitarían la maldición, le harían saber si hay maldición, le harían saber si la maldición sería eterna... se creó una falsa moral, pensando que tal vez estaba haciendo todo bien. Las respuestas entonces le ayudarían a comprender que sucede y, tal vez, solo saber si lo que había obtenido realmente le perjudicaba.
jueves, 3 de abril de 2008
Ahora...(continuacion del sin nombre)
La mente no dejaba de reprocharle todas aquellas memorias que lo hacían culpable, pareciera que sin razon tendría que sufrir y que si el no era el culpable su mente no dejaria de troturarlo buscando la manera de llenarse de culpa ajena a algo que posiblemente hubiese sido un sueño.
Llenando su corazón de odio, salio corriendo de donde se encontraba su inocente crimen, esparcido entre lágrimas y sangre que entre ambos derramaron en la noche de su nacimiento, su mente había dejado de dictarle quien de los dos corría, si aquella criatura que lo hizo culpable o aquel hombre débil de instinto fuerte. El miedo por fin se había apoderado de el, solo era cuestión de instantes para que le fuera devuelto el milagro de haber perdido su conocimiento, su cuerpo quería dejar de reaccionar de nuevo al recordar con frustración y maldición de tener que cargar con un instinto ajeno y sin saber como, sin tener motivo tenia la necesidad de robarse el alma de un inocente para saciar algo que los demás llamaban hambre...
Los latidos de su corazón crecían con cada paso que el daba, embistiendo con furia cada objeto o intruso en su camino, su velocidad crecía tan rápido como la forma en la que sus pensamientos devolvía todo el miedo y frustración que antes se había convertido en lagunas mentales que lo hacían suplicar por un poco de compasión ya que no sabia si el solo quería que su sufrimiento no lo matara o acaso era que ya dejaba de sufrir por una muerte, aunque el sufrimiento dejaba de ser menor conforme su hambre aumentaba, o tal vez el hambre era solo un pretexto para desenterrar sus deseos prohibidos.
Por fin su cuerpo había dejado de ser suyo nuevamente pero esta vez solo fue por cansancio que llego a el después de haber recorrido un camino siniestro y sin rumbo a través del cual no podía seguir llevando consigo la palabra fuerza; así que sin pensarlo solo se derrumbo, siendo este su ultimo detalle después de aquel suceso en el que seria por instinto y no por defecto humano un asesino...
Levantandose en un pueblo desconocido, se vio casi desnudo a la mitad de una calle en donde las personas lo veían con asombro y miedo, ya que entre su desnudez quedaban muestras de la masacre que su extraña manera de comportarse le había dejado. Poco a poco se comenzó a levantar teniendo en mente solo la inquietud de como habría llegado a ese lugar, el por que de sus ropas envueltas en sangre, y la extraña manera en la que su cuerpo se sentía tan débil, sin embargo la tristeza y culpa que sentía había desaparecido, como si solo necesitara de aquella locura temporal para sentirse vivo, para sentirse algo, para sentir que existía...
Sus latidos eran mas lentos, y su mente se concentraba aun mas, la tranquilidad había llegado a el en un momento de desesperación, así que la siguiente reacción fue buscar una salida de ese pueblo. Entre sus intentos por salir pregunto a cuanta persona por un camino de regreso a casa, sin embargo, cada individuo se alejaba de el en cuanto lo veía acercarse, nadie podía soportar tener tan cerca a una persona con la ropa desgarrada y llena de sangre. En su desesperación decidió caminar y seguir su instinto...
Llenando su corazón de odio, salio corriendo de donde se encontraba su inocente crimen, esparcido entre lágrimas y sangre que entre ambos derramaron en la noche de su nacimiento, su mente había dejado de dictarle quien de los dos corría, si aquella criatura que lo hizo culpable o aquel hombre débil de instinto fuerte. El miedo por fin se había apoderado de el, solo era cuestión de instantes para que le fuera devuelto el milagro de haber perdido su conocimiento, su cuerpo quería dejar de reaccionar de nuevo al recordar con frustración y maldición de tener que cargar con un instinto ajeno y sin saber como, sin tener motivo tenia la necesidad de robarse el alma de un inocente para saciar algo que los demás llamaban hambre...
Los latidos de su corazón crecían con cada paso que el daba, embistiendo con furia cada objeto o intruso en su camino, su velocidad crecía tan rápido como la forma en la que sus pensamientos devolvía todo el miedo y frustración que antes se había convertido en lagunas mentales que lo hacían suplicar por un poco de compasión ya que no sabia si el solo quería que su sufrimiento no lo matara o acaso era que ya dejaba de sufrir por una muerte, aunque el sufrimiento dejaba de ser menor conforme su hambre aumentaba, o tal vez el hambre era solo un pretexto para desenterrar sus deseos prohibidos.
Por fin su cuerpo había dejado de ser suyo nuevamente pero esta vez solo fue por cansancio que llego a el después de haber recorrido un camino siniestro y sin rumbo a través del cual no podía seguir llevando consigo la palabra fuerza; así que sin pensarlo solo se derrumbo, siendo este su ultimo detalle después de aquel suceso en el que seria por instinto y no por defecto humano un asesino...
Levantandose en un pueblo desconocido, se vio casi desnudo a la mitad de una calle en donde las personas lo veían con asombro y miedo, ya que entre su desnudez quedaban muestras de la masacre que su extraña manera de comportarse le había dejado. Poco a poco se comenzó a levantar teniendo en mente solo la inquietud de como habría llegado a ese lugar, el por que de sus ropas envueltas en sangre, y la extraña manera en la que su cuerpo se sentía tan débil, sin embargo la tristeza y culpa que sentía había desaparecido, como si solo necesitara de aquella locura temporal para sentirse vivo, para sentirse algo, para sentir que existía...
Sus latidos eran mas lentos, y su mente se concentraba aun mas, la tranquilidad había llegado a el en un momento de desesperación, así que la siguiente reacción fue buscar una salida de ese pueblo. Entre sus intentos por salir pregunto a cuanta persona por un camino de regreso a casa, sin embargo, cada individuo se alejaba de el en cuanto lo veía acercarse, nadie podía soportar tener tan cerca a una persona con la ropa desgarrada y llena de sangre. En su desesperación decidió caminar y seguir su instinto...
sábado, 29 de diciembre de 2007
Con falta de ortografía y todo (original sin nombre)
los días pasaron y el se notaba cansado y sin apetito, como si algo no lo dejara vivir en paz, hasta hoy... el temía a que su peor pesadilla se volviera realidad, hasta que el se convirtio en su propio verdugo.
A pesar de la noche, sus manos se comenzaron a sentir cálidas, sin embargo el no lo noto, mas bien el seguia sintiendo frio. En cierto momento noto que sus manos estaban demasado calientes y no solo eso si no que ya no podia moverlas al igual que el resto de su cuerpo llevandolo al piso en cuestion de segundos. El tiempo pasaba y seguia retorsiendose en el piso, en el lugar de su caida, de aquel lugar en donde sus recuerdos desaparecian uno a uno y en lugar de ello comensaba a sentir una enorme ansiedad y furia. Su cuerpo comenzaba a dejar de ser suyo, asi como el miedo que a principio comenzaba a manifestar con llanto y gritos, que imploraban compasion, lo sustituyo por una voz grave y rugidos que que parecian ser de un demonio.Lo interesante es que a principio de su desgracia el sintio un enorme dolor profundo en todo su cuerpo, sintio que tuviese clavos encajados atravez de toda la espina dorsal, asi como una sensacion de cosquilleo en la garganta y en la boca, pero lo que a principio comenzaba a sentirse insoportable, se comenzo a sentir excelente, y lo demostro con un enorme grito de ira y de desesperación.
su mente giraba y parecía jugarle una broma, ya que comenzaba a tranquilizarse, aunque noto que algo andaba mal, ya que no podia moverse con la misma libertad, ni con los mismos reflejos, asi como una enorme sensación de hambre y ansiedad. Sus animos comenzaban a elevarse; en pocas palabras ¡su agilidad era mayor!. No supo en que momento ocurrio, pero se dio cuenta que el brillo de la luna solo explicaba que habian arboles por donde era posible ver, por que ni sus ojos ni el resto de el le obedecia, por que ya no se movia lo hacía su instinto.
Su instinto solo eso, el siempre habia confiado en el tan bien, que si su si instinto le ordenaba que saltara de un edificio lo haria sin dudar pero algo lo hizo dudar de el, ya que a lo lejos vio a una hermosa mujer en ese lugar tan extraño en el que se encontraba. No supo que es lo que lo atria a ella, quisas el perfume, su cabello, o tal vez el brillo de sus ojos... no se sabia pero mientras lo descubría el se acercaba hacia ella con una desesperacion y a la vez de manera sigilosa, el no entendía su cuerpo actuaba solo y sus movientos eran razonables hasta que se lanzo contra ella llevandola al suelo indefensa. Comenzó a sentir como de su boca comenzaba a salir su saliba por si sola, asi como la sensación de no poder cerrarla. Su aroma de aquella dama se hacía cada vez mas agradable, como si con cada respiro de ella el recuperara la conciencia que anteriormente habia perdido. No perdio mas tiempo, no se sabia que actuaba, no se sabia que pasaba, incluso todo llego de la nada pero el comenzo por arrancar cada parte de aquel cuerpo y a devorarlo con ese toque de desesperacion y dulsura que solo el podría darle. Cuando terminó toda la belleza y dulsura desappareció, ya que ella, o lo que quedo, no tenía forma alguna...
A pesar de la noche, sus manos se comenzaron a sentir cálidas, sin embargo el no lo noto, mas bien el seguia sintiendo frio. En cierto momento noto que sus manos estaban demasado calientes y no solo eso si no que ya no podia moverlas al igual que el resto de su cuerpo llevandolo al piso en cuestion de segundos. El tiempo pasaba y seguia retorsiendose en el piso, en el lugar de su caida, de aquel lugar en donde sus recuerdos desaparecian uno a uno y en lugar de ello comensaba a sentir una enorme ansiedad y furia. Su cuerpo comenzaba a dejar de ser suyo, asi como el miedo que a principio comenzaba a manifestar con llanto y gritos, que imploraban compasion, lo sustituyo por una voz grave y rugidos que que parecian ser de un demonio.Lo interesante es que a principio de su desgracia el sintio un enorme dolor profundo en todo su cuerpo, sintio que tuviese clavos encajados atravez de toda la espina dorsal, asi como una sensacion de cosquilleo en la garganta y en la boca, pero lo que a principio comenzaba a sentirse insoportable, se comenzo a sentir excelente, y lo demostro con un enorme grito de ira y de desesperación.
su mente giraba y parecía jugarle una broma, ya que comenzaba a tranquilizarse, aunque noto que algo andaba mal, ya que no podia moverse con la misma libertad, ni con los mismos reflejos, asi como una enorme sensación de hambre y ansiedad. Sus animos comenzaban a elevarse; en pocas palabras ¡su agilidad era mayor!. No supo en que momento ocurrio, pero se dio cuenta que el brillo de la luna solo explicaba que habian arboles por donde era posible ver, por que ni sus ojos ni el resto de el le obedecia, por que ya no se movia lo hacía su instinto.
Su instinto solo eso, el siempre habia confiado en el tan bien, que si su si instinto le ordenaba que saltara de un edificio lo haria sin dudar pero algo lo hizo dudar de el, ya que a lo lejos vio a una hermosa mujer en ese lugar tan extraño en el que se encontraba. No supo que es lo que lo atria a ella, quisas el perfume, su cabello, o tal vez el brillo de sus ojos... no se sabia pero mientras lo descubría el se acercaba hacia ella con una desesperacion y a la vez de manera sigilosa, el no entendía su cuerpo actuaba solo y sus movientos eran razonables hasta que se lanzo contra ella llevandola al suelo indefensa. Comenzó a sentir como de su boca comenzaba a salir su saliba por si sola, asi como la sensación de no poder cerrarla. Su aroma de aquella dama se hacía cada vez mas agradable, como si con cada respiro de ella el recuperara la conciencia que anteriormente habia perdido. No perdio mas tiempo, no se sabia que actuaba, no se sabia que pasaba, incluso todo llego de la nada pero el comenzo por arrancar cada parte de aquel cuerpo y a devorarlo con ese toque de desesperacion y dulsura que solo el podría darle. Cuando terminó toda la belleza y dulsura desappareció, ya que ella, o lo que quedo, no tenía forma alguna...
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