miércoles, 19 de julio de 2017

Es imposible.

La tolerancia carece de significado si no existiera la falta de control y sentido. Si no sintiera esas ganas de perderme de nuevo en un abismo. Si no quisiera volver a buscar la eternidad.

La pérdida de ambición se convierte en una necesidad cuando es imposible aspirar al infinito. Es imposible dejar morir las bases por el egoísmo. Es imposible.

Quisiera que lo imposible no me fuera cegado por la sabiduría incauta.
Quisiera poder.
Quisiera hablar lo que siento detrás de mis hombros. 

Quiero el color de sus ojos, aunque supere el miedo a la inmortalidad, no puedo superar sus ojos. Aunque superé la voz y la voz no supere la infamia, necesito; necesito voltear a ver la nota inifinita.

Necesito ver la condición que me ha apartado de la ambición..

Quiero ver la imaginación cómo realidad.

Puedo ver las olas llevarse el adios en un seco olvido.

Esta vez no puedo gritar con letras y sólo dejaré que los dedos de mi mano hablen.

Tanto amor me marea, que ahora ya no sé que logro sin poder siquiera tener imaginación de cómo me mantendré a salvo...

lunes, 3 de julio de 2017

Viajero del tiempo

Creía en el destino. En una fe para dejar que una sábana me moldeara, cómo un abismo en dónde la realidad es más divertida que la ficción. Puedes convertir en realidad dos momentos:

Las decisiones.
El tiempo.

No es posible preocuparte, algo más te lleva cargando entre manos. Puedes dejar de comer y de dormir. Puedes dormir siempre y comer por siempre.

Aunque ahora la libertad está dictada por la estrategia. Puedes torcer la realidad de manera madura. Puedes explotar el aire con tus puños.

Aún sigues en el promedio, generando picos junto con más guerreros. Obteniendo la gracia del corazón que nunca tuviste. Ahora tienes dos corazones.

Desde ahora tienes la habilidad de moldear el destino. Tú eres el dueño del tiempo.

No puedes retroceder el tiempo. Puedes saber qué pasara en el futuro. Fuiste instruido para conocer la tendencia y el cambio. Y puedes mover los hilos del destino a tu antojo. Con una sonrisa. Cómo en los viejos tiempos.

miércoles, 17 de agosto de 2016

El hombre perro seis.


Regla número uno:
"Pararse sobre la tierra con la cabeza aproximándose al cielo"

Me gustaría sentir y abrazar tal y cómo lo hacen los demás, no sé si alguien esté leyendo ahora mismo esto que escribo; espero que lo hagan, porque ya no puedo más.

Me gustaría que esto fuera igual que un testamento. Dejar toda mi sabiduría y contar la historia cómo fue.

Me gustaría vivir cómo los demás.

Me gustaría y envidio la vida de los demás.

Me gustaría no sentirme muerto.

Me gustaría recordar a mi familia, aunque no lo crean, el cerebro de una persona no puede recordar más allá de 100 años. He vivido tantas cosas.

Me gustaría poder describir mejor que nadie el amor.

Me gustaría ser más débil.

Me gustaría parecer más fuerte.

Me gustaría que alguien diga mi nombre sin miedo.

Me gustaría ser un Ángel, sin embargo detesto con todas mis fuerzas llamarme Ábel.


Regla número dos:
"Después del tercer hijo comienza la limpieza"

Hola mi nombre es Ángel.

Llevo encerrado aquí en esta celda apenas 24 horas.

Por fin he encontrado lo que me hace perfecto y me ha acercado con Dios.

Permaneceré aquí algún tiempo en lo que las personas encuentran la manera de quitarme esta maldición.

La cruz en mi frente la llaman la marca de Cain.

Hay una lista que escribieron los guardias en la pared, creo que se trata de un experimento.

Los guardias aquí se hacen llamar alcaloides.

Me han dado papel y lápiz y lo único que se me ocurre es escribir esto.

La lista de deseos está escrito con pintura roja.

Traen a indigentes para alimentarme.

Hace más de dos años que no me he transformado y he aprendido a dominar el hambre.

Si no me como a los indigentes los matan ante mis ojos.

Me insisten en que los asesine.

La razón de que yo esté aquí es gracias a ese maldito viejo.

Odio a todos esos malditos guardias débiles.

Detesto esta maldita vida.


viernes, 6 de mayo de 2016

Dormir y despertar.

Su linaje real se atreve a visualizar un poco la destellante luna, en la inmensa realidad

No hay forma de apagar las luces de sus ojos

Y si tan sólo se atreviese a culminar su cuerpo, estrellando la última voluntad de su aliento, jamás dejaría de repetir el llanto que lo consume por no saber qué hacer; sólo la idea de seguir viviendo en tal locura le atormenta al paso del tiempo.

Comprende que la idea de vivir es infundada, no nata.

Niega todo el espacio que cada vez es más pequeño.

Roba la luz del amanecer a sus ojos, con cada lento aprendizaje que la mañana le niega, saborea los labios de su amada Brianda.

domingo, 28 de febrero de 2016

Mi mañana de dos soles.

En ocasiones me sigo preguntando por la soledad, 

Aún pensando en no estorbar

En dejar que la mañana siga...

Pero

Ya no puedes estar solo

Ellos han creado la mañana

Porque tus hijos te acompañan

Porque ya jamás volverás a estar solo.

sábado, 17 de octubre de 2015

Tu mirada.

Te extraño Brianda.

Siento que algo murió el 5 de mayo del 2015... justo en ese momento fue cuando pedí medio tiempo.

Esperanzado a que te vería más tiempo.

A que podría disfrutar más de mi tiempo contigo, antes de que todo terminara.

Tenía tantos proyectos ese día que salí de trabajar, feliz por ser el primer día que ya no estaría ahí después de las ocho, pensando en todos los lugares que visitaríamos y en como te haría feliz. Pensando en tu rostro mientras caminaba por la avenida Marina Nacional directo a tu casa, pero cuando te hablé por teléfono no contestabas. Supuse <> y me dirigí a mi casa. Simplemente no fui a tu casa a decirte la buena noticia.

Pensé en que aprovecharía mi tiempo viendo series de anime, comiendo, durmiendo y estudiando algunas cosas.

Entonces ese día llegué a mi casa. Nadie sabía que yo llegaría temprano ese día, así que pensé que se sorprenderían de verme ahí. Igual tomé un vaso de agua y llegué aproximadamente a las 16:32 a dormir.

Vi tu mirada indiferente, intenté buscarte la mirada; eso sucedió exactamente cuando llegué a tu casa, tarde como era acostumbrado. No me dabas la cara ni sonreías. Te dejé hacer lo que te viniera en gana, sabiendo que no importando que es lo que yo hiciera, el resultado no me favorecía.

Y pensando que no podía morir, ese día me asesinaste a sangre fría con tu mirada. Ese día sentí dolor más allá del que conocía.

Realmente te amo tanto Brianda, me entristece no tener el coraje ni las ganas de volvértelo a decir. Espero puedas entenderme. Quiero estar junto a ti sin importar lo que las personas tengan que decir. Necesito hacerlo.

martes, 18 de agosto de 2015

En un lugar donde ya no puedo perderme.

En un mundo de tendencia, la realidad te acercará al mismo punto. Si tan sólo se pudieran cambiar el giro de los engranes y te pudiera decir cómo me siento.

Si pudiera cegar las mentes cautivas al lugar en donde no tengo que ocultar por miedo a retornar la mente. No quiero retornar al mismo punto.

Y sigo queriéndote. Igual que el primer día... igual que siempre.

Ya sabes qué es lo que tienes que hacer, hazlo.