martes, 7 de julio de 2015

Mensaje enviado.

No puedo detenerme a pensar en lo correcto.

Me gustaría tomar una decisión sin pensar en todo lo que ha sucedido. Regresaré si es lo que te preguntas.

No los dejaré de querer, si de casualidad también te lo preguntas.

Tapa muy bien a mis niños pequeños, no dejes de comer y duerme mucho.

lunes, 11 de mayo de 2015

El bien

Rompe el esquema convencional y adelántate en tiempo y forma

Incéndiate. No hay otra cosa que hacer o que perder y mucho que ganar.

Porque si lo haces y ganas, no solo ganarás todo, serás algo que vuela sin necesidad de la cobardía.

Es suficiente de salir huyendo. Toma tus ganas de respirar y úsalas para sobrevivir. Si algo necesitas, realmente lo necesitas, solo lo tomas o haces un intento que supera tus razones conscientes para obtenerlo.

Tú eres más que solo dolor y sufrimiento. Porque tus alas están hechas de sufrimiento y dolor, sin embargo, las usas para lograr crear mundos nuevos, explorar lo que el promedio se niega a explorar. Tuerces la realidad a tu antojo para poder ver lo que puedes hacer con tus propias manos.

sábado, 4 de abril de 2015

Necesidad cuando se deja de querer.

La ceguera es un defecto físico. Las personas prefieren sentir que en algún momento podrán ver, pero no quieren hacerlo hasta que ya no pueden hacerlo. Los deseos pesan, porque son objetivos que son casi imposibles de realizar.

La mente brilla, solo cuando se quiere adelantar en tiempo y forma, solo cuando se quiere herir; solamente si existe la oportunidad enredada en posibilidades poco probables, lo más difícil es lo oportunamente más deseado... solo deseos que se tienen cuando no se tiene lo que desperdicias una vez obtenido.

Realmente no quieres nada. realmente solo eres un caso expuesto ante las necesidades de las personas que son fácilmente engañadas por las necesidades vacías. Porque ya eres parte de la necesidad de alguien más.

sábado, 14 de marzo de 2015

El día de mi muerte

Se desarrolla con lentitud tu frialdad convertida en fatiga.

Estoy cansado.

Solo quisiera regresar.

La mañana en la que me levantaba y sentía la felicidad de los objetos, sentía.

Ahora no puedo sentir.

Intercambié lo lógico por lo humano y ahora me arrepiento, pero ahora sé que hice lo correcto.

ya que....

el 25 de enero del 2010 fue el día de mi muerte real. El último día que yo tuve la capacidad de ser feliz.

domingo, 8 de febrero de 2015

I will

Obligado a ceder, aún quedo en la oscuridad de su rechazo, la manera tan fría con la que puedo superar la vida.

Se asoma de nuevo la neblina, es hora de luchar, el enemigo está ansioso de sangre; siendo tú mismo el que ha comenzado la batalla no quieres pelear, al menos no esta vez.

Se tienen ganas de afrontar la batalla pero no de ganarla, porque ganarla puede incluso significar un sufrimiento
eterno
doloroso
constante

Tal vez.

Sin embargo, adoro su locura. Muero en el intento por no morir.

Y lo primero que debo aceptar es que soy débil, y aún así, he podido contrarrestar el ataque.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Aprendiendo a defenderse

Solo es un efecto secundario; sé y reconozco que al inicio de los tiempos, mi establecimiento se debió a una vacuna temporal. Otra manera distinta de autodefensa. Ahora que no funciona debo de encargarme de establecer otro punto de apoyo.

El enemigo ha alcanzado a esquivar la primera barrera defensiva, jamás terminaré de aprender a defenderme.

Hace mucho tiempo que no necesitaba de mi ayuda.

Aparte de pensar en otras personas debo de pensar en no hacerme daño, si yo estoy bien los demás también lo estarán.

viernes, 3 de octubre de 2014

La mamá y el hijo

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No hay espacio para las letras, mientras no se tenga un espacio en los ojos que sea atraído a ellas, no existe entonces la razón de ser de un humano mientras no haya quien valore su existencia.

La mañana del incidente.

El juguete preferido de Alejandro, un niño de nueve años, siempre fue una pelota morada, no le gustaba por el color aunque así pareciera, su verdadera atracción era el origen; fue el último juguete que le regaló su madre antes de que fuera parte de su desayuno.


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Para hacer sufrir a una persona hay que hacerle ver que, en su vida, pudo ser feliz en algún momento.

El principio (¿Cómo se la comió?)

En los días de abril parece buen pretexto para madrugar aún siendo verano. Con los parpados caídos se encuentran algunas personas caminando por el parque, indiferentes ante la realidad, pasan sin darse cuenta que la vida sigue corriendo al rededor de ellos, no pueden traumarse siguiendo sus sueños cuando tienen "tantas cosas que hacer".

En las orillas de la laguna se encuentra aún Ariana, lavando la ropa para conseguir algo de dinero y sobrevivir para vivir un día más al lado de lo que aprecia por sobre sus necesidades básicas. No puede dejar de quererlo culpando a sus instintos animales de ello.

En los viernes antes de salir de casa el niño, su hijo, queda totalmente solo,   pensando que una sola bendición de su madre lo alejará del peligro infinito de vivir. Pero este viernes no llegó a ser ese día. Ella lo llevó.

Aún mirando a su madre mientras llevaba ya horas lavando, el niño lanzó una carcajada y le pidió a su madre comida. Su carcajada era una con el viento, el niño por primera vez sabía lo que significaba burlarse de la gente, tan solo ocho años y sabía que burlarse de la gente era divertido; aún más si la gente no se daba cuenta el propósito de su furia. Entonces sucedió.

El niño espero a que su madre y él regresara, era perfecto todo, ya lo tenía preparado su mejor regalo de cumpleaños sería poder aniquilar los traumas que le había transmitido su madre y todos sus miedos por fin podrían desaparecer.

Primero el niño se aseguró de que no hubiera nadie cerca, y acercó por detrás de su madre una cubeta con la que lavaba la ropa, cuidadosamente tomo tierra y aventó a su madre, usando la cubeta como palanca, clavó un cuchillo por el estómago y arrojó toda la tierra en la cara. Empezó por las manos.

El niño sabía. La carne cruda no sabe bien, pero eso no le importó, deboro primero las manos, que lo atormentaban y cerraban la puerta con llave llevándolo a un oscuro viernes lleno de calor y sombras, sombras que lo hacían sentir seguro sin importar la hora del día. Luego los ojos, succionando sin nauseas, como si no hubiese saciedad en su estómago. Comió a la madre sin deshacerse del cadáver, solo corrió llevando en sus manos lo primero que vio, una pelota morada.